viernes, 6 de noviembre de 2015

en que parte de la musica te habías quedado ? en que diapasón ? donde vibro tu cuerpo de clara madera ? que canción no escuche?.
bien se que mas tarde seré palabra y no, acontecido, verso de ultima hora, amor entre lineas, necesito toda la quietud para verte, realizarte, construirse en mi, llevarte piel adentro, en un bolsillo, y cuando tu nombre caiga, suene a cristales de lluvia.
un titulo le vendría bien, no por mi necesidad de nombrarte en silencio, y no, te nombrare de cualquier modo; Necesito un nombre, un simple nombre de poema, no un numero, un nombre, pero al pensarlo termino Pensándote, y no puedo poner tu nombre a un poema, seria el nombre y el poema, poesía circular.
te escribí todos los versos y en un instante la nada me los llevo, escribí a la brevedad de tu nombre, la musical brevedad y en una baga brisa se perdieron, estaré buscando entre los papeles que el mismo viento arrastra a tu vereda, barrendero de versos bajo tu ventana.
escribir al sol y mandarinas, a tu nombre, los versos se desencadenan como perlas, leerte a la tarde, a tu silencio, palabras como caricias, abrazarte y no, incluirse en mi voz circular, a tus ojos cerrados, la belleza de tu rostro cuando no mira, el imán de tu piel, el tambor sonoro y terrenal de tu corazón.
voy a hacer una canción, una que hable de tus manos, tus manos que se agitan y sueltan musica, musica y pájaros, tus manos golondrinas, voy a hacer una canción para tus manos en la guitarra, tus manos de cálida primavera, piel de ciruela, voy a construir una canción con tus manos, una dulce canción, como tus manos, dulce canción voy a nacer.
No podría comenzar otro poema, con otros versos, no podría escribir sin nombrarte, lenta la voz, las palabras, saltan y agitan el aire claro, donde eres arte, arte que anda y edifica, tu modo de ver, dulce, el mundo, el amor que desborda tu pecho, no podría flor, no escribirte tres o cuatro versos, nombrarte en cada uno, semilla solar, flor mínima, nombrarte y llamarte, solo tu nombre ya es poesía.